martes, 25 de noviembre de 2008

XKCD 137

-Debes ser más cuidadoso con lo que escribes; nunca sabes si algún futuro jefe lo puede leer

-¿Cuándo olvidamos nuestros sueños?

-¿Cómo?

-Las infinitas posibilidades que ofrece cada día deberían deslumbrar la mente. El número de experiencias que podría vivir es incontable, impresionante, y sin embargo estoy aquí, recargando el buzón de entrada de mi correo. Vivimos atrapados en bucles, reviviendo unos pocos días una y otra vez, y sólo vemos un puñado de caminos abiertos ante nosotros. Vemos las mismas cosas todos los días, respondemos de la misma manera, pensamos los mismos pensamientos; cada día una ligera variación al anterior, siguiendo cada momento suavemente las curvas de las normas sociales. Actuamos como si, al acabar el día de hoy, mañana nuestros sueños volverán a nosotros.
Y no, yo no tengo todas las respuestas. No sé como forzarme a ver lo que cada momento puede llegar a ser. Pero sí se una cosa: la solución no pasa por diluir cada pequeña idea o impulso creativo con el fin de, algún día, poder encajar fácilmente en un molde. No implica atemperar mi vida para encajar mejor en las espectativas de alguien. No implica reprimirme constantemente por el temor de cambiar las cosas.
Esto es muy importante, así que lo diré tan claro como pueda... QUE SE JODAN

http://xkcd.com/137/

jueves, 6 de noviembre de 2008

Mi opinión sobre Obama

Bueno, se cumplieron las expectativas de todo el mundo, y O'Bama ganó las elecciones. Todos lo veíamos venir y así sucedió.
En primer lugar, transmito mi opinión sobre O'Bama. Aunque no he visto mucho de él (a continuación indico el motivo de esto), debo decir que parece a simple vista una persona inteligente, evidentemente carismática, y que sabe hablar muy bien. Ahora bien, las palabras "change", "believe", etc... que no engañen a nadie (estoy seguro que él mismo no lo pretende así).
Parece que mucha gente esperase que O'Bama vaya a revolucionar los Estados Unidos; salir de Irak, Afganistán, desmantelar la base de Rota, la VI Flota y los Marines, pedir perdón por el tema del imperialismo (¿?), abrir las puertas a todos los inmigrantes (papeles incluidos), arrodillarse ante Chavez, y en general, hacer un mundo mejor sin guerras (¡¡Incluso las que no tienen nada que ver con Estados Unidos!!).
Pero ese "change" es el mismo cambio que anuncia todo partido en la oposición cuando llegan las elecciones; desde que existe la democracia. Y el "believe" es una palabra que en Estados Unidos sienta bien.... Claro que habrán cambios, pero serán más internos que externos.
Estoy seguro que será un buen presidente, para los estadounidenses.... para lo que ha sido elegido. Esa misma gente que espera de él todo eso que he dicho antes, espera que sea un buen presidente para el mundo... curioso que quienes más hablan de imperialismo americano, sean los que den por sentado que están bajo su gobierno (esto en parte explica por qué no se mucho sobre O'Bama o McCain, pero dejemos eso para el final).
En segundo lugar, Mc Cain. La verdad es que hasta anoche que ví un reportaje, no sabía mucho de él. Pero me imresionó su historial. Los años de servicio a las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos eran prácticamente una historia épica. Primero un accidente terrible en un portaaviones, luego el derribo de su avión en Hanoi, seguido de un presidio de cinco años, que convirtió al joven soldado en un viejo ex-prisionero. Tiene muchos méritos y seguro que también habría sido un buen presidente... una vez más, para los americanos. Al resto nos daría igual.
Y ahora sí, ¿por qué demonios a mí todo este tema de las elecciones americanas no me importa? Respuesta fácil: porque soy español. Y me explico, siendo español, creo que mi gobierno es el español, no el americano. Desde el punto de vista de las relaciones internacionales, claro que afecta. Pero no creo que el presidente de Estados Unidos pueda erigirse en salvador o destructor del mundo. Eso son excusas que se ponen para desviar la atención sobre la incompetencia de los demás gobiernos. Y cualquiera que crea que "¡O'Bama nos salvará! ¡Cambiará el mundo! ¡Traerá la paz!" está aceptando que Estados Unidos tiene poder y responsabilidad sobre ellos.
No hay que ignorar que desde dentro de Estados Unidos este escenario cambia completamente. O'Bama no es el gran Mesías del Pacifismo con que se le pinta fuera; sino más bien el tipo que puede sacar a los estadounidenses de la crisis económica. Por eso ha ganado. "Change", "believe"... etc, son simples formalismos, que no son nada nuevos.

martes, 4 de noviembre de 2008

¿Y esto?

Es triste pensar que algo es imposible... lo intento una y otra vez. Fallo, lo pierdo todo. Empiezo de cero, sin cometer los fallos de antes, sino otros. Llego más lejos, más firme, más seguro, más alto; sólo para caer en un sitio más lejano, contra un suelo más firme, con la seguridad de que el golpe dolerá, porque será desde más alto.

Pero bueno, ¿qué digo? c'est la vie! Todos somos así; todos somos... ¿cómo se dice?.. humanos. Al menos yo aprendo de mis errores, y aprendo las lecciones para sacar adelante el otro millón de asuntos que requieren mi atención.

Porque el éxito es la demostración de lo mejor que hay en mí; pero ese mejor yo nace, crece y se fortalece en la adversidad.

viernes, 10 de octubre de 2008

La navaja 3

Al principio pensaba que, con la práctica, el remordimiento y el miedo desaparecerían. Pero eso duró poco. Ahora cada vez me cuesta más. Ayer fue el día.
Como llevo haciendo toda la semana, tomé el autobús número 22, y llegué a la última parada. De ahí caminé unos diez minutos, hasta encontrar una calle apropiada. Ligeramente aislada de la zona más multitudinaria, pero no del todo desierta. Comenzaba la pesca, empecé a recorrerla de arriba a abajo poco a poco, como un transeúnte más.
Los primeros que pasaron fueron una pareja de mediana edad. Descartados. Cinco minutos más tarde, un hombre solo. Me acerqué de frente; pero a una decena de metros, vi que no era el candidato ideal. Me superaba en fuerza física y podría darse cuenta de ello. Luego, una madre con una hija de cinco o seis años. Tampoco valía, la niña podría chillar y el plan se iba al garete.
Así pasó una hora, pasaron dos... Llegó la hora de comer. Y nadie valía. La duda me inundó como lo hacía últimamente ¿y si me inventaba las excusas para no hacerlo? ¿y si estaba perdiendo facultades? Dios, como necesitaba una ración. Metí la mano en el bolsillo y saqué la jeringuilla. Si no conseguía el dinero, mañana posiblemente tendría que aguantarme sin dosis.
En estas estaba, cuando una mujer mayor entró despistadamente por el extremo de la calle. Caminaba con la cabeza gacha y dos bolsas de compras. Era el momento; me levanté sigilosamente y caminé hacia ella. Metí la mano en el otro bolsillo y saqué disimuladamente la navaja. Quedaban pocos pasos cuando la anciana se percató, levantó la cabeza y me miró.
Y esa mirada... me atravesó de parte a parte. Esos ojos verdes me lanzaron un millón de acusaciones, dejándome fulminado. Me paré en seco, y ella siguió su camino, lanzando una sonrisa de compasión.
Esto era el fin, después de este suceso, sabía que ya no podía volver a hacerlo nunca más. Seguí mi camino, y salí de la calle, dirección a la parada del 22.
Mientras esperaba, repasé atormentado los últimos años de mi vida atormentada. Pensé en la época brillante, todos los amigos y enemigos que me granjeé, las anécdotas, las fiestas, las mujeres, el trabajo, la esperanza de que mañana habría algo nuevo... Y luego mi caída. Desde el éxito de quien aspira al éxito, hasta el suelo de un rincón escondido de la estación central de autobuses.
Metí nuevamente la mano en el bolsillo, y sentí la punta metálica. La repasé con el dedo y me pinché con ella. La saqué, notando miedo en el viejo que estaba sentado a mi lado. Pero no lo miré; observaba obsesivamente la navaja. Esta vez no como el regalo extraño que un día fue; ni un instrumento de supervivencia, ni una fuente de ingresos financieros. Sino como la salvación; una forma eficaz de terminar con una gran maldición de la forma más rápida.

jueves, 9 de octubre de 2008

La navaja 2

Es una sensación que no se puede entender. Quien no está dentro, no puede llegar a imaginar, y por tanto recurrirá al desprecio. Es lo natural. Quien está dentro, no puede llegar a sentirlo, porque está demasiado ocupado buscando el siguiente viaje, desesperadamente, instintivamente. Es lo natural. La naturaleza es cruel.

Nunca me había visto haciendo tal cosa; pero ahora no me veía haciendo nada. Sólo necesitaba dinero. A cualquier precio; necesitaba dinero. Y la solución había brillado por sí misma. La luz del sol se reflejaba en la navaja y me deslumbraba. Esto me despertó. La cama en la que soñaba que dormía desapareció, y en su lugar, el suelo de la estación central de autobuses. Observé la navaja, y en ella ví algo más que un molesto reflejo. O que un regalo que, un par de años atrás no había entendido. O un valioso instrumento de supervivencia. Ví una fuente de ingresos financieros. ¿Qué? No era mi culpa, necesitaba ese dinero tanto como cualquier otro. Quizás más, porque no tenía absolutamente nada. Tomé mi decisión; desayuné las sobras de la cena, me armé de valor, y me armé con la navaja.

miércoles, 8 de octubre de 2008

La navaja

- ¿Y esto?

-Es un regalo

Su cara era la habitual de resentimiento; pero mezclada con algo de compasión y arrepentimiento a la vez. Una curiosa mezcla para una curiosa situación. Observé en silencio lo que me había dado; con cara de no entender.

-Creo que he sido injusta contigo, y ya sabes que no soy muy buena explicándome. Así que pensé que esta era una buena forma de ... hacer las paces.

-Ah ... ¿pero, estuvimos en guerra?

-Bueno, ya sabes... no es que nos quisiéramos... había mal rollo; en parte por mí, pero también es que tú ...

-Esta bien, acepto. Haya paz y nos olvidamos de todo. ¿Te apetece tomar algo?

-Tengo que irme

A partir de aquí, la conversación se resumió en formalidades vacías de contenido. Ese vacío conversacional que desea quien se siente vencido y acepta quien no entiende qué carajo está pasando.

¿Un regalo? Sin envoltura, entregado en mano sin previo aviso, sin un hola; si acaso anunciado por una mirada penetrante y extraña... Y más ¿qué tipo de persona hacía ese regalo? ¿con qué intenciones? ¿qué tenía que ver aquello con hacer las paces? ¿por qué hacer las paces, si ella me odiaba y a mi ya me daba igual? Llevaba semanas sin hablarme, mirando desde la distancia, llena de odio y furia... Y ahora esto. No entendía nada. Era algo bastante surrealista; por dos minutos, había salido de este mundo; y a la vuelta no podía asegurar que lo sucedido no era producto de mi imaginación. ¿O sí? Si no, ¿cómo había llegado aquella navaja a mi mano?

martes, 7 de octubre de 2008

El Motivo Primordial

Hablemos de motivación. Las personas somos básicamente, visto desde un punto de vista muy frío, máquinas que se mueven del Punto A (el presente) al Punto B (el resultado de la acción que la máquina ha realizado, partiendo del Punto A). Nuestra vida consiste en ir pasando de Puntos A a Puntos B constantemente. Estoy aburrido (Punto A), salgo de mi casa, paseo y si encuentro a alguien interesante, converso; consiguiendo desaburrirme (Punto B). Quiero escribir este artículo (Punto A); entro en Internet, me meto en mi blog, y lo escribo (Punto B; mi localización en este mismo momento, por si me buscas).

Pero nadie pasa del Punto A al B sin un buen motivo; hay que vencer una inercia, una resistencia al arranque, que debe estar bien justificada. Eso es la motivación. Existen siempre más motivaciones que acciones. Algunas no son lo suficientemente fuertes como para desatar una acción (no, no lo son; si llevas tiempo queriendo intensamente hacer algo y nunca te pones a ello, es porque no te importa tanto; empieza por desearlo más fuerte hasta que lo hagas. ¡Estimula tu motivación!). Continuamente aparecen nuevas motivaciones; motivaciones que antes no estaban y tienen su origen en la culminación de una acción o bien durante el viaje del Punto A al B. Algunas son lo suficientemente fuertes como para marcarnos otro Punto B. 

Todo esto era para describir esas motivaciones; las que nos apartan del camino; o para que suene menos pecaminoso; las que nos ofrecen nuevas metas a cambio de renunciar a las anteriores. 

Estoy seguro que, cuando decidiste visitar mi blog, tenías pensado hacer otras cosas. Sin embargo, llegaste aquí, sólo por curiosidad, y te quedaste leyendo esto; olvidando a lo que venías cuando te conectaste a Internet. Pero... ¿cuándo decidiste conectarte a Internet? Quizás mientras estabas repasando unos papeles y algo te llevó hasta el ordenador. Y antes de revisar esos papeles, tenías pensado salir un momento a tomar el aire. Porque te habías cansado de hacer ejercicio, y aunque no habías cumplido la cantidad marcada, necesitabas tomar aire.... y así sucesivamente. Estos son las motivaciones de un día cualquiera....

Pero... ¿y las motivaciones que marcan el rumbo de tu vida? ¿Cuantos Puntos B has tenido a lo largo de tu vida? Tuvo que haber un primer Punto B. Una vez aspiraste a algo; por el camino te diste cuenta que para alcanzar ese objetivo, quizás necesitarías primero conseguir otra cosa; pero te gustó tanto eso, que profundizaste, y tus aspiraciones cambiaron de color. Y así, multitud de veces. Pero, ¿serías capaz de encontrar el Primer Punto B? ¿Serías capaz de encontrar tu Motivo Primordial?

sábado, 4 de octubre de 2008

Un error fundamental

Cometes un error fundamental, y el no darte cuenta, no te da ninguna ventaja. No se trata de tu ropa, combina bien, te sienta bien y está pulcramente cuidada. No van por ahí los tiros. No se trata de tu peinado, pues debo reconocer que como guinda al pastel, es una guinda deliciosa. Ni tampoco de tus zapatos; parece mentira que su suela esté tocando el sucio suelo; si no supiera que es físicamente imposible, juraría que has volado a varios centímetros de altura durante las últimas horas. Hablando de física; ¡no! tampoco es tu forma física; y no me vuelvas a preguntar, que es un juego que conozco demasiado bien. Ni responderé. No se trata de tu estatura, a pesar de los motes que te valgan. Ni los andares, ni la sonrisa, ni la voz...

No se trata de eso. El error está a un nivel más alto, más abstracto y complejo; pero no por ello menos fundamental. Lo siento, pero hoy en día ya no vale con un buen físico y una buena presencia. No basta con que te quedes quieta, sonrias y seas lo más guapa que puedas. La belleza abunda, es la media, es común.... Hace falta algo más... como no cometer errores fundamentales

lunes, 25 de agosto de 2008

Soy lo que soy

Piensalo un momento. No puedes ocultarte a ti mismo quién eres; quién eres en realidad. Aunque nadie más lo sepa, suponiendo que no quieras mostrar lo que eres a los demás. No te puedes engañar a ti mismo.
Pero quizás la propia realidad sí pueda engañarte; porque si actuas de una forma distinta a como eres; todo el mundo trata con ese tú falso, y el impacto real que tienes en el mundo es el que produce tu yo imaginario como si fuera real; entonces a todos los efectos, eres lo que muestras ser. Será triste para ti, porque entonces nunca serás tú quien vivas tu vida, sino un ser imaginario que te suplanta.
En todo caso, eres lo que eres.
¿Y cómo has llegado a ser lo que eres? Tu vida, tus momentos, tus miedos, preocupaciones. Tus experiencias, infantiles, laborales, amorosas, odiosas. Cada golpe como un cincel, cada caricia como una pincelada. El tiempo, abogado, juez y verdugo, te ha hecho como eres a partir de lo que eras.
No puedes huir de tu pasado porque está en tí; porque tú eres tu pasado. Nada de máquinas del tiempo, nada de Deloreans empujados por un condensador de flujo... el pasado está en tus manos, en tus ojos, en tu percepción (en cómo interpretas la realidad... de hecho, tu pasado será quien decida cómo vas a interpretar este texto).
Eres lo que eras.
¡Busca en ti mismo! No desees ser; sé. No sientas impotencia por querer y no poder ser algo que crees que no eres. Puedes hacer cualquier cosa que se pueda hacer; y por tanto, puedes ser cualquier cosa que se puede llegar a ser. Y si tienes el potencial de serlo, entonces lo eres; pero aún no lo has descubierto. Siempre que quieras ser algo, busca en tí. Busca porque sólo buscando y sabiendo lo que buscas, podrás encontrar, entender y, a fin de cuentas; ser.
Todo lo que serás, lo eres ahora.
De este modo, yo, Emil, puedo afirmar que soy todo lo que soy, todo lo que fuí, y todo lo que llegaré a ser.

martes, 19 de agosto de 2008

Quizás sea un mensaje para tí

Admito que el título sólo es un treta para que muchas personas lo lean y se rayen pensando si es para ellas o no.
Me gustaría decir que, si sabes a priori cuál es el mensaje, no sabrás a quién va dirigido. O bien, si sabes a quién va dirigido, difícilmente sabrás cuál es el mensaje. Remarcaría el hecho de que, mis mensajes, pueden no estar escritos; quizás no es este el lugar correcto donde buscar, quizás este mensaje sea sólo el anuncio de un mensaje escrito en otro sitio y con otra tinta.

Quizás sea porque crees que vives muy rápido (podremos discutir si eso es verdad o no, pero ese es otro tema), y no le dedicas tiempo a parar en seco, a desconectar de todas esas fuerzas que tiran de ti hacia todos esos lados.
Quizás sea que de verdad he sondeado todo lo que eres y no das para más (y por tanto, debería dejar de preocuparme); ojalá no sea así.
Quizás sea porque no quieres escuchar, o porque tú misma haces demasiado ruido para oír; que tengas un fuero interno bestial.
Quizás sea porque, después de todo, hablamos idiomas diferentes de Verdad.
Quizás sea porque estoy siendo eclipsado por un cuerpo menor pero más cercano a ti.
Pero mi única recomendación, es que te tomes un momento, te relajes, y observes; que observes detenidamente, los mensajes que hay ocultos tras cada pista.

El sabor de la felicidad

Bajé los dos tramos de escaleras, crucé la plaza en diagonal. Dos niñas jugando con un gato. Una, la hija de mi vecina; la otra, no lo sé; el gato, de la comunidad. Bajé otro tramo de escaleras, hasta llegar a otra pequeña plaza. Era la segunda puerta a la izquierda...
"Una clara, por favó; y un sangüi mitto" - El que pronunciaba estas palabras era yo. Me senté en un corrillo con otros tres vecinos. Hablaban de ... bueno, no me acuerdo de qué. Pero cosas de vecinos. Tomarme una copa con mis vecinos... era algo que, sí, era de lo más natural, pero tenía un sabor a exótico para mí. No sabría decir por qué.
Risas, bromas, alguna mirada cómplice a la mesa de al lado. Como cualquier tarde. Sí, se podía decir que estaba cómodo, que podía resumir el momento en la palabra "felicidad". Quien busque la felicidad en algo complejo, se equivoca.
Pero entonces, me levanté, subí en uno el nivel del ventilador, tenía mucho calor. Y me quedé congelado. No habían vecinos, no había tarde, no habían mesas, no había clara, ni sandwitches mixtos. Estaba mi cama, la oscuridad, el ventilador y un despertador que marcaba las 4 y media de la mañana (hora arriba, hora abajo).
La felicidad está en las cosas sencillas; tan sencillas com un bar debajo de mi casa. Por eso no soy feliz del todo.

jueves, 7 de agosto de 2008

Incomunicación

Pero un día te volví a ver a escasos metros. Me miraste por un segundo, y luego apartaste la mirada, haciendo como si no me hubieras visto. Pero la propia culpabilidad te pudo; me volviste a mirar. ¡Fallo! Habría picado, de no ser por tu inseguridad.
Pensé en acercarme y hablar, pero para qué. Al fin y al cabo yo no tenía nada que decir, ni tú nada que escuchar; y peor aún, al revés. Ambos teníamos, además, quien nos escuchase y quien nos hablase, en otras palabras, teníamos las posibilidades de comunicarnos con otros. Tú, bien atendida. Yo, bien atendido.
Y sin embargo, no podía dejar de desear, y alimentar, ese silencio. Y me consta que tú tampoco.
Me miraste una tercera vez, esta vez intensamente, antes de volver a desaparecer, sólo Dios sabe por cuánto tiempo.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Belleza

La belleza es común. La hay por todas partes, no hay que buscarla. Nos espía, nos persigue, nos acecha y nos asalta.
Y no, no me refiero sólo a la belleza que se destila de la publicidad en las revistas, en la televisión o en los panfletos que se deshacen con los pisotones de los transeúntes. Ni la belleza que puebla las discotecas, y aumenta copa a copa. Ni aquella con la que a veces me deslumbras (después de todo, hey! soy humano).
La belleza, la misma belleza, está en todas partes. Empezando por algo convencional, está en un cielo estrellado, coronado con el arco de la Vía Láctea. O en el Sol abrasador del desierto, en la vida que brota de éste cuando cae la noche. En la lluvia que convierte el marrón en verde, o en la fuerza de las tormentas que se niegan a sucumbir a los programas humanos. Al bullicio de la hora punta, a las calles vacías de las cuatro y media de la mañana. A la voluptuosa y a la vez silenciosa vida que se observa de noche al sobrevolar Málaga. A la humildad con la que a veces somos capaces de admirar a nuestra propia especie; cuando viajamos miles de kilómetros sólo para ver las Pirámides, a la curiosidad que sentimos cuando nos preguntamos "¿Y esto cómo se les ocurrió? ¿Cómo lo hicieron?". A la belleza silenciosa de los fiordos. A las historias que nos cuenta la Alhambra. La que baja del cielo desde los rascacielos de Manhattan, o desde la punta del Kilimanjaro.
En general, esa belleza que las cámaras no pueden captar por completo, aquellas que hay que vivir para comprender; porque una experiencia vale más que mil imágenes.

jueves, 31 de julio de 2008

Un suceso extraño

Nada sucedía, hasta que se escuchó una especie de trueno muy alto en el cielo. Todos los transeúntes, posiblemente todo el pueblo, miramos en la misma dirección. Un anillo de fuego se expandía, muy alto en la atmósfera, desde donde parecía haber surgido el trueno. Y nada más sucedió en los cinco próximos minutos. Fue entonces cuando una mujer se despetrificó y lanzó un chillido, señalando hacia la montaña.
Una nube, ligeramente luminiscente, del mismo color que el fuego, rodeaba el pico de la montaña, girando en torno a ésta. Todo aquello tenía algo de bíblico. La nube fue dispersándose, hasta cubrir todo el pueblo. Y ya nadie miraba en la misma dirección, cada uno miraba a algún punto del cielo, otros buscaban la explicación en la cara de los demás, sin demasiado éxito.
En cuestión de otros cinco minutos, empezó a llover de aquella nube. El agua estaba sucia, era casi negra, y los charcos igual. Nos pusimos todos a cubierto, pues, pasmados o no, a nadie le gusta que le rocíen con un líquido negro de origen desconocido.
Cuando dejó de llover, la noche aún guardaba un fenómeno más. Los charcos comenzaron a evaporarse rápidamente, y el vapor (una especie de humo negro) se elevaba al cielo, y se dirigía a la montaña. La montaña estuvo toda la noche cubierta con la nube, que ya no lucía, mientras que el resto del pueblo volvió a la normalidad. Nada, excepto un gran interrogante en nuestras mentes, atestiguaba que nada extraordinario hubiera sucedido aquella noche.

domingo, 6 de julio de 2008

Pudimos vernos

Pudimos vernos aquella mañana en la calles de una ciudad extranjera, cuando pasé a tu lado mientras esperabas el autobús. Pero ni te distinguí entre los demás ni mi presencia te despistó de la concentración con la que leías el periódico.
Pudimos vernos aquel mediodía en el restaurante, cuando tú estabas a una mesa de mí. Pero los dos teníamos demasiada prisa, tiempo sólo para comer, beber y callar.
Pudimos vernos aquella tarde en el tren, cuando subimos juntos y nos sentamos en lados opuestos del vagón. Pero ambos estábamos bien acompañados. Tú de tu inseparable periódico y yo de un dolor de cabeza, por desgracia, también inseparable.
Pudimos vernos aquella noche de marcha, cuando bailamos frente a frente, si lo mío pudiera llamarse bailar. Pudimos vernos, pero los dos íbamos demasiado ciegos para ver nada.

domingo, 22 de junio de 2008

La Singularidad Tecnológica

Singularidad es un nombre que proviene de la terminología usada para describir los Agujeros Negros. En ellos la Singularidad es el punto central, una estrella colapsada, reducida al tamaño del punto que cierra esta frase. Su masa hace que las leyes de la física conocidas, no se cumplan alrededor de él. A la Singularidad, se llega cruzando el Horizonte de Eventos (o punto de no retorno), aquella frontera que, si se cruza, no tiene vuelta atrás (la luz no puede salir del Horizonte de Eventos, por eso los agujeros negros son negros). Pero volvamos a la Singularidad de la que hablo. La teoría de la Singularidad Tecnológica ha sido propuesta por gente bastante seria del ámbito de la ciencia (especialmente de la informática).
Básicamente, la teoría de la Singularidad propone que llegará un momento en que el ser humano sea capaz de crear un ordenador ligeramente más inteligente que sí mismo. Ese será nuestro Horizonte de Eventos; a partir de aquí, no se puede saber qué es lo que pasará. Se especula, que un ordenador ligeramente más inteligente que el hombre, será capaz de crear otro aún más inteligente (y obviamente, la diferencia consigo mismo sería un poco superior a la diferencia que lo separa del hombre). Esto podría dar lugar a un crecimiento exponencial de la Inteligencia Artificial. Y obviamente, autómatas máas inteligentes que el hombre, no se dedicarían simplemente a crear autómatas más inteligentes que ellos mismos. Podrían suplir las carencias del hombre en tantos otros campos. Se extenderían rápidamente por todos los aspectos de la realidad humana. Aparecerían tecnologías que nosotros no entenderíamos, y en un plazo muy breve. El mundo podría transformarse en años en un lugar muy diferente. Incluso hay quienes defienden la teoría de que con el tiempo aparecerán máquinas capaces de albergar a la propia mente humana, y darle así un recipiente para la eternidad (aunque sea una teoría defendida por figuras de peso en la informática, esto a mí personalmente ya me suena un poco más "espiritual"). En otras palabras, Matrix.
Todo esto suena bien (o no; véase la palícula "2001, una odisea en el espacio", donde la máquina tiene todo el control de la misión), pero no debemos olvidar, que nuestros ordenadores personales, por lo menos, no son más que ábacos la hostia de rápidos. De inteligentes nada. Personalmente, aunque la perspectiva me parece interesante (y por eso la cuento en mi blog), creo que para crear una máquina más inteligente que nosotros, antes tendríamos que entender cómo funciona el cerebro humano. Y eso es posible que nunca ocurra. Es posible que el funcionamiento del cerebro humano este completamente protegido de sí mismo; que el funcionamiento del cerebro no pueda desvelar el funcionamiento del cerebro. Porque, como decía alguien (estoy realmente vago para buscar nombres esta noche, lo siento): "Si el cerebro humano fuera tan simple que pudiéramos entenderlo, entonces no podríamos entenderlo".

Para más información: http://en.wikipedia.org/wiki/Technological_singularity

martes, 27 de mayo de 2008

Mañana vas a recibir una llamada

Mañana vas a recibir una llamada. Sé eso porque conozco bien a quien te va a llamar; sé qué motivaciones tiene, y sé cuándo se le pasarán por la cabeza esas motivaciones. Sé qué sucesos harán que despierten esas motivaciones y sé cuándo y cómo sucederán esos sucesos. En resumen, sé que mañana vas a recibir una llamada.
También sé cuándo la vas a recibir. Porque por supuesto, conozco los horarios de quien te va a llamar. Sé cuándo tendrá el rato libre; suficientemente grande para hablar tranquilamente, y suficientemente pequeño para no perderse el resto de su vida. Como ves, soy muy bueno en lo mío.
Porque sé qué voy a hacer yo mismo mañana. Dentro de mi complejo horario, sé cuando encontraré un rato libre, más o menos grande, en el que pensaré que la mejor idea es llamarte. Despertado por aquella canción que escuché anoche; esa serie de notas que por muchos motivos va unida a una serie de recuerdos que me apetece recordar (recordar, esa es mi motivación). Y hasta aquí todo lo que yo puedo saber ...
¿Leerás esto antes de que llegue mañana y decida llamarte? ¡A saber!

lunes, 26 de mayo de 2008

Perdidos

Recientemente he terminado de ver la tercera temporada de Perdidos (el que me adelante algo de lo que pasa en la cuarta temporada que se prepare, porque las consecuencias pueden dar para varios capítulos de una saerie sobre el sufrimiento humano). Amenazas aparte, ¿habeis sido tan frikis como yo, como para preguntaros "y todo esto, dónde se rodó"? Sinceramente, dados los paisajes, me encantaría visitar tal lugar.
Así que hice una visita a Wikipedia, y luego a Google Earth, y he aquí mis hallazgos. La isla de Perdidos, en efecto existe, es una isla y está en mitad del Pacífico (no del Índico, como dicen e la serie). Tampoco es una isla desierta (o parcialmente desierta ;) ). Se trata de la isla de Oahu, en el archipielago de Hawaii. Alberga la ciudad de Honolulu. Abajo os pongo una imagen del extremo noroeste de la isla (si quiereis verla, fijaos en las coordenadas y buscad en Google Earth o similar. Si no habeis visto la serie hasta al menos el principio de la tercera temporada, no sigais leyendo, desvelo cosas de la trama), y he marcado dos puntos. El punto 1 es lo que parece una pequeña finca o algo así... Se trata de la aldea de los otros. El segundo punto es donde se conserva un trozo del avion y el avion de la droga.

viernes, 23 de mayo de 2008

Sucesión

Decía alguien, no sé si en la vida real o en un sueño, que lo único triste de ver llegar la primavera cada año, era ver seis meses antes cómo se acaba el verano.
Y ahora, a estas horas que estoy también con un pie en la vida real y otro entre los sueños, con un chupito recién tomado (es la única solución a mi alergia a un agente primaveral desconocido), creo que acabo de encontrarle sentido a esa frase.
Y es que la vida, al fin y al cabo está sujeta a ciclos, invariablemente. Sabemos esto desde la antigüedad, y por eso inventamos los días y los calendarios. Las revoluciones, las guerras, los imperios. Las modas, las leyendas urbanas. Todo surge en su primavera, brilla en su verano, decae como las hojas en el otoño y desparece fríamente en su invierno.
Y no es sólo en la naturaleza, o en la sociedad, sujetas a las leyes de la física y la estadística. Las personas, sujetas a nuestras propias normas, también vemos cómo las cosas se repiten una y otra vez en nuestras vidas.
Los amigos, los amores, las épocas buenas, las épocas malas, el ocio, el negocio... oscilan constantemente, y cuando parecen haberse resuelto, se vuelven a complicar.
Sin embargo, nada se repite por repetirse. Una repetición no es igual que la anterior. El siguiente ciclo no es el mismo ciclo, es el ciclo que sucede a este ciclo. La rueda da muchas vueltas, pero avanza, no se queda quieta en el mismo punto.
En la vida, a base de repetir lo mismo, se acaba viviendo todo...

martes, 6 de mayo de 2008

Cinco minutos

Cinco minutos, eso es todo lo que tienes. No hay vida más allá de este texto. Cinco minutos es lo que tardas en leerlo y pensar en lo que lees. Y esto pasa una, y otra, y otra vez. Un bucle en el tiempo, que no tiene salida, y de una iteración a la siguiente, no hay ninguna pista que te recuerde que ya has pasado por aquí. Tus recuerdos son falsos, son contenidos de una mente recién creada. No ha habido ningún camino desde el momento en que naciste hasta el punto en que empezaste a leer este texto. En ningún momento encendiste tu ordenador, y jamás tecleaste la dirección o hiciste clic en ningún enlace. No hay más texto en este blog, no hay más páginas en Internet; no hay Internet. Detrás de la ventana de tu habitación no hay un mundo exterior, incluso puede ser que estés rodeado por una burbuja de existencia, una superficie pintada que está justo donde tus manos no llegan. Tampoco hay ningún futuro. Inevitablemente, pasados cinco minutos, te olvidarás de esto, y sin llegar a darte cuenta, desaparecerás de la existencia. Si existiera un después, ese después sería el momento en que empezaste a leer este texto. Lo has leído toda la eternidad, y lo seguirás haciendo el resto de la eternidad. Cinco minutos de vida, en infinitas vidas.

miércoles, 30 de abril de 2008

El desafío del tiempo

Fue un momento, un instante, mucho más corto que un parpadeo, que el batir de alas de un mosquito. Una minucia. Pero en ese instante comenzó todo. El Universo, las estrellas, los mundos, los seres vivos, el mismo tiempo, comenzó en un instante. En ese instante, el primero, no existía un antes. Antes no había nada, y antes no era nada. El después, el futuro, éramos en ese momento nosotros.
A dia de hoy, nosotros somos ahora, el comienzo antes y sólo Dios sabe qué es el futuro. Todo cambia con el tiempo. Hasta llegar a hoy, a nosotros, al 30 de Abril de 2008, muchas cosas han pasado. Muchas conjunciones y coincidencias hasta que pase lo que está pasando, lo que esté pasando... Algunos sucesos ya no existen, sólo forman parte del pasado, otros siguen en el presente, compartiendo con nosotros la fotografía del "ahora". Si algo es evidente, es que todo lo que es, tuvo un comienzo.
Y nuestra experiencia nos enseña que todo lo que es, algún día dejará de ser. Todo acaba con el tiempo. Llegará un momento en que ya nada sea, en que todo acabe como comenzó, incluido el propio tiempo. Pero en ese largo periodo entre la creación del Universo y su colapso (o su gradual disolución en la nada), quien no cambia, quien siempre gobierna, es el tiempo. Este Universo es su Universo. Todo lo demás son simplemente sucesos que nacen y mueren, y en ese paréntesis, nos conciliamos mejor o peor con el tiempo.
El tiempo es un desafío, un desafío constante. Cuando naces se te da una determinada cantidad de tiempo, y tu vida consiste en gastar ese tiempo. No hay otra cosa. Puedes gastarlo mejor o peor, cambiarlo por otras cosas valiosas, o simplemente derrocharlo todo en una noche, afrontando que no habrá un mañana. Que mañana pertenecerás al pasado. Así mismo, has de saber que todo lo que hagas, todas tus obras y logros, también son efímeros. Podrán durar más que tú, o mucho más que tú, pero el tiempo siempre estará asediándolas, poniéndolas a prueba. Desafiándolas. Y al final, siempre sucumbirán.
El tiempo también ayuda a la aparición de nuevas cosas. Al igual que todo tiene su final, todo tiene su principio. La buena noticia es que aún te quedan muchos logros y obras por realizar. Desafíos de la vida que sí puedes ganar. Pero eso sí, siempre que tengas tiempo.
Los imperios nacen, pero terminado su tiempo, desaparecen. Los monumentos se construyen con mayor o menor arrogancia, pero pasado su tiempo, siempre acaban siendo un nombre en un libro de Historia, nada más. Los continentes se mueven, acabado su tiempo se convierten en océanos, que acabado su tiempo se convierten de nuevo en continentes, hasta que a la Tierra se le acabe su tiempo. Todo se mueve. En su universo, el tiempo ha dispuesto un escenario en el que el nacimiento y la muerte son los parámetros que definen a cada uno de los entes que lo pueblan.
Todo es efímero, todo desaparece. Sólo el tiempo permanece por más tiempo. Pero también le llegará su momento.

lunes, 24 de marzo de 2008

Un sueño hecho realidad

Y ahí estaba. El producto de años y años de lucha, una lucha que había consumido mi vida y absorbido mi tiempo. Ahí, por fin cumplido, por fin alcanzado. Un sueño hecho realidad.
No más sufrimiento, no más duda ni incertidumbre. No más correr intentando alcanzar el horizonte, porque había alcanzado la meta. Más allá.... un sueño hecho realidad.
El final del trayecto, me tenía que bajar del autobús porque ya había llegado. Ya no tenía que mirar el panel y ver si la siguiente parada era la mía o no. Ya no habrían noches sin dormir pensando cuándo podría dormir tranquilo, ni amaneceres apresurados, en los que levantarse y correr. Un sueño hecho realidad.
Un trabajo terminado. Un amor alcanzado. Un juego ganado. Una adversidad superada. Una amenaza desaparecida. Un sueño hecho realidad.
No más trabajo, no más planificación... ¡ningún objetivo! ¡ningún fin! Oh Dios mío... una pesadilla hecha realidad.
Me desperté sudoroso. Me posicioné en el espacio (mi habitación, mi cama) y en el tiempo (mi juventud, mi lucha). Nada estaba logrado, nada había terminado. Esa era la realidad.... una realidad que daba sueño.

martes, 18 de marzo de 2008

Cosas que el tiempo guarda

Hay cosas que suceden y duran un tiempo o dos. Luego su momento pasa, se desvanecen y desaparecen de la vista. Aparentemente son recuerdos, nítidos al principio, retales de historias entre la realidad y el sueño más tarde.
Y a veces cuando ya lo único que quedan son palabras que simplemente relatan lo que hay de forma aséptica, de repente todo vuelve a la realidad. Emergen los recuerdos y la amalgama de recuerdos y mitos se mezcla con la realidad del presente.
Es como cuando en la historia las cosas se repiten cíclica y estúpidamente. Una y otra vez cometemos los mismos errores (al menos cada cuatro años). O como cuando minimizamos una página web para hacer cualquier otra cosa, y horas después cuando vamos a apagar, la volvemos a ver y continuar navegando. O como cuando se repiten las modas. O como cuando te das cuenta que me estoy repitiendo con el "O como cuando".
Se puede y se debe tomar ideas y lecciones del pasado, eso sí, eso siempre. Pero es un grave error intentar recuperar una historia que se acabó (o se dejó en el tintero), porque todas las demás variables han cambiado. Volver al pasado es enfermizo y volver obsesivamente, una enfermedad.
El tiempo no guarda oportunidades, guarda experiencia. El tiempo no guarda el presente, guarda historias. El tiempo no guarda a las personas, guarda sus obras.

(Supongo que se nota que no tenía ni idea de cómo acabar el texto, y la verdad es que me he cargado el primer párrafo que resume la razón de ser de este texto :D )